10 curiosidades sobre la nueva Ortodoncia Invisible

La ortodoncia invisible constituye, hoy en día, la principal alternativa a los tratamientos de ortodoncia tradicionales. Gracias a sus férulas transparentes, con ella se pueden solucionar diferentes problemas como el apiñamiento o la sobremordida, entre otros.

Dadas sus múltiples ventajas con respecto a las ortodoncias tradicionales, cada día son más las personas que optan por una ortodoncia invisible. A continuación, abordamos algunas de sus principales ventajas y curiosidades.

Estético

Una de las principales ventajas de estos tratamientos es que son muy estéticos, puesto que se caracterizan por la máxima discreción. De hecho, lo más probable es que nadie se dé cuenta de que lo llevas. Gracias a sus fundas transparentes podrás desarrollar todo el proceso sin tener que colocarte los típicos brackets metálicos tan poco favorecedores. Con una ortodoncia de estas características podrás sonreír todo lo que tú quieras sin que apenas se vean los alineadores invisibles.

Cómodo

Este tratamiento también destaca por ser especialmente cómodo, debido a que las férulas tienen la forma exacta de cada diente. Además, podrás sacártelas siempre que vayas a comer, por lo que no tendrás que preocuparte posteriormente por si algún trozo de comida se ha quedado pegado en ellas. En este sentido, la colocación de una ortodoncia invisible te ahorrará muchos quebraderos de cabeza.

Higiénico

Las ortodoncias invisibles son muy higiénicas, no únicamente porque se extraen a la hora de comer, sino también porque estas se han de cambiar cada siete días. De este modo, cada semana se contará con una férula nueva, garantizando las máximas condiciones higiénicas. Para lavar los alienadores, lo mejor será hacerlo con un cepillo, jabón neutro y agua tibia. Por lo general, se recomienda lavarlos todas las mañanas, puesto que durante la noche se acumula bastante saliva en ellos. Además, también es aconsejable higienizarlos superficialmente después de cada comida y lavarlos en profundidad otra vez durante la noche.

Sin riesgo de caries

El hecho de que la ortodoncia invisible resulte tan higiénica hace que disminuyan considerablemente las posibilidades de sufrir caries. Así, al contrario de lo que sucede con las ortodoncias de brackets, con la ortodoncia invisible es prácticamente imposible que existan este tipo de problemas. De este modo, se asegura el bienestar bucodental durante la duración de todo el tratamiento.

Perfecto para personas con alergias

Las personas con alergias a los metales no suelen poder acceder a los tratamientos de ortodoncia habituales. Por este motivo, la ortodoncia invisible se vuelve la principal alternativa frente a los brackets tradicionales. Además, este tipo de tratamiento evita la aparición de irritaciones o las heridas típicas provocadas por las partes metálicas que sobresalen de los brackets. En este sentido, con la selección de una ortodoncia de estas características, apenas se sentirán molestias y prácticamente será como no llevarla.

Más corto

Otra de las curiosidades y, al mismo tiempo, una de las principales ventajas de la ortodoncia invisible es que facilita un tratamiento con una duración más corta. Asimismo, en cuanto al resultado obtenido, este es igual o mejor al de los brackets tradicionales. Por ello, muchas personas eligen este tipo de tratamiento, puesto que les ofrece la posibilidad de acortar su duración obteniendo los mismos resultados.

Menos visitas

Aunque para muchas personas no supone un inconveniente tener que acudir al dentista en valencia o en cualquier otra ciudad, lo cierto es que, dadas las prisas que caracterizan nuestro día a día, se suele agradecer no tener que hacer demasiadas visitas al dentista. En este sentido, los alineadores invisibles son perfectos, ya que te los podrás cambiar tu mismo en casa sin necesidad de acudir a la consulta de tu ortodoncista. Solo tendrás que hacer una revisión cada seis u ocho semanas, mientras que en el caso de los brackets metálicos estas tienen lugar una vez al mes.

Una curiosidad histórica

Los orígenes de la ortodoncia invisible se remontan a 1945, año en el que el doctor H.D. Kiesling comprobó que se podían realizar movimientos dentarios a partir de la colocación de aparatos movibles de plástico. No obstante, no fue hasta la década de 1990 cuando su uso se popularizó, después de la fundación, por parte del emprendedor norteamericano Zia Chisti, de una empresa especializada en la creación de alienadores plásticos dentales.

Y dos curiosidades técnicas

Al principio, las ortodoncias invisibles solo estaban recomendadas para aquellos problemas cuyo tratamiento era más simple como, por ejemplo, apiñamientos leves o dientes separados. Sin embargo, hoy en día, las ortodoncias invisibles se aplican en una gran variedad de problemáticas como son la mordida cruzada, la sobremordida o el resalte.

Además, otra curiosidad de la ortodoncia invisible es que a veces esta va acompañada por pequeños ataches. Así, en ocasiones, las férulas no logran hacer todos los avances del tratamiento en solitario, por lo que se colocan pequeñas bolas de composite en la superficie de los dientes. De esta forma, los ataches ayudan a las férulas a la hora de realizar colocaciones dentarias más complejas.