Aprender a cantar para disfrutar y sanar tu voz

Siempre se ha dicho que la música amansa a las fieras, aunque hay quienes consideran que esa realidad se aplica precisamente a la parte que se encarga de hacer la música. Tocar un instrumento no es fácil, pero mucho menos fácil es aprender a cantar. Tomar lecciones de grandes profesionales en centros especializados es algo que ayuda a controlar la voz, a saber entonar y, por supuesto, a conseguir que las melodías que salen de la boca sean agradables.

Pero, ¿sabías que aprender a cantar es algo que puede hacer incluso que las defensas de tu organismo sean mucho más potentes? La otra cara de dominar el arte de cantar es algo realmente interesante, y curioso.

¿Qué beneficios aporta aprender a cantar?

Existen muchos motivos por los que una persona podría animarse a acudir a una escuela de canto en Madrid. Aprender a cantar es algo que mueve el interés de muchas personas, pero que tiene unos efectos positivos para la salud tanto física como mental que muchos pasan por alto. Y es que, sí, saber cantar es algo bueno para la salud ya no solo por lo que implica para la voz, sino también por lo que implica tanto para cuerpo como para mente.

Pero, ¿cuáles son los beneficios que otorga realmente? A continuación vamos a ver aquellos que atañen a la voz y, por supuesto, a todo el organismo. Sin duda, razones más que suficientes para que te animes a dar el paso y te plantees más seriamente el empezar a dar lecciones de canto.

Mejora de la vocalización

Para las personas que tienen ciertas dificultades a la hora de pronunciar ciertas palabras, o incluso de vocalizar en general, aprender a cantar es algo realmente útil. Al tener que pronunciar bien cada palabra y reforzar de forma adecuada las sílabas y momentos adecuados, la persona tiene que dominar su capacidad para vocalizar, sobre todo si quiere que se la entienda mientras canta.

Por eso, uno de los principales beneficios de acudir a una escuela de canto y aprender a cantar es que mejora infinitamente la vocalización de quien se pone manos a la obra con el aprendizaje. Facilita el entendimiento para otras personas y mejora la calidad del habla de forma exponencial.

Ayuda a controlar la voz

Aunque parezca sorprendente, aprender a cantar es algo que puede ayudar hasta el punto de curar la afonía de una persona. Muchas veces, tendemos a forzar la voz cuando hay mucho ruido en el entorno, y eso hace que se vayan dañando las cuerdas vocales hasta el punto de que surgen pequeños quistes en ellas. Algo que, además de provocar afonía, puede hacer que sea necesaria una intervención quirúrgica.

Aprender a cantar

Una de las ventajas de saber cantar es que es algo que también ayuda a modular la voz adecuadamente y controlarla mucho mejor que el resto, permitiendo así saber hasta qué punto llegar y cómo hacerlo para dar más volumen sin forzar las cuerdas vocales. Es algo que puede evitar muchos casos de ronquera.

Segrega endorfinas

Varios estudios han confirmado que, al cantar, las personas segregan una hormona llamada endorfina. Estas, al producirse en grandes cantidades en el organismo, hacen que las personas tengan una sensación de bienestar acentuada, hasta el punto de poder llevar a la euforia. No en vano, hay quienes llaman a las endorfinas las hormonas de la felicidad.

Una sensación similar a lo que ocurre cuando escuchamos cantar a alguien y nos gusta la melodía que entona. Gracias a esto, aprendiendo a cantar alguien puede tener la clave para tener algo más de alegría al día y desestresarse mientras canta sus estribillos favoritos.

Mejora de la postura

Para poder cantar bien y que la voz salga con la fuerza adecuada, es necesario tener una postura adecuada. Sí, es cierto que se puede cantar también con la espalda corvada, pero acaba resultando incómodo y hasta doloroso para el cantante. Tan solo hay que fijarse en los grandes artistas para ver cómo se ponen derechos cuando van a empezar a cantar.

Esto no es más que un hábito generado a base de aprender en las lecciones de canto. Así, lo tenemos más fácil para lanzar la voz con fuerza y para entonar con más facilidad. Algo que, además, no solo hace que podamos cantar mejor, sino que también nos ayuda a evitar lesiones de espalda. Y es que una buena postura siempre es ideal para que la columna permanezca en el estado más adecuado.

Refuerza el sistema inmune

El estrés es uno de los principales agentes que debilita las defensas del organismo. Las endorfinas que se generan al cantar ayudan a combatir al estrés y, por extensión, hacen que el sistema inmune se refuerce con facilidad. El canto permite desconectar e incluso aliviar tensiones a base de proyectar la voz e interpretar, algo que ayuda a las defensas gracias a esa eliminación del estrés.

Con esto, entonces, lo que se consigue es que la salud se vea más reforzada y en mejor estado en general, de hecho, también se consigue tener una mayor sensación de bienestar, y más prolongada. Algo útil para cualquier persona, sobre todo si tiene un día a día en el que la presión es una constante.

Todo eso da razones de sobra para que cualquiera se plantee aprender a cantar. Te ayuda a ti, a tu voz y a tu salud. ¿Qué más se puede pedir?