Los beneficios del ácido hialurónico en usos estéticos y médicos

El ácido hialurónico está presente en una gran variedad de productos faciales o capilares, debido a que tiene una gran cantidad de beneficios para la piel, para el cabello y para usos médicos como la mejora de los síntomas de la artrosis. Sin embargo, a pesar de que es una sustancia que está presente en la vida diaria de las personas, mucha gente desconoce que es el acido hialuronico.

El ácido hialurónico es una sustancia que se encuentra en diferentes tejidos y órganos del cuerpo como la piel, los pulmones, el cordón umbilical o el tejido esquelético, y es capaz de atraer el agua presente en la piel, manteniéndola hidratada, aportando un mayor volumen y reduciendo las arrugas y las líneas de expresión. Por ello, hay muchas personas que deciden recurrir a diferentes tratamientos con ácido hialurónico por motivos estéticos o médicos.

De hecho, sus múltiples beneficios han generado la creación de sitios web de referencia como Ácido Hialurónico 10 que pone a disposición de los usuarios toda la información relacionada con el ácido hialurónico, los diferentes usos estéticos en cremas, cápsulas, polvos o inyectables y los mejores tratamientos y productos para maximizar sus ventajas.

El ácido hialurónico en cremas, cápsulas e inyectables

El ácido hialurónico se puede utilizar a través cremas o sérums. Estos métodos facilitan la hidratación, la reafirmación y el rejuvenecimiento de la piel. Sin embargo, el sérum es un formato que permite una mayor efectividad y potencia que el uso de cremas debido a su alta concentración. Sin duda alguna, tanto en cremas como en sérums, es uno de los productos más empleados para el cuidado de la cara.

Por otro lado, el ácido hialurónico también se puede tomar en cápsulas, concretamente entre dos y seis, que generalmente vienen recubiertas y se disuelven con facilidad en el estómago al mismo tiempo que empieza la metabolización. Cabe señalar que se recomienda un máximo de 5 gramos diarios en personas adultas.

Otro método similar es el ácido hialurónico en polvo. Este método se trata de un bote con ácido hialurónico en polvo que contiene un cazo pequeño y la persona solo tiene que llenarlo con unos 5 gramos de media. A continuación, echarlo en un vaso, añadir un poco de líquido e ingerirlo para beneficiarse de esta sustancia.

Por último, están los tratamientos inyectables. Son muy comunes en estética y fomentan la rehidratación de la piel en el área empleada de forma que reduce significativamente las arrugas presentes en la dermis y las ojeras. Además, sus efectos son inmediatos y se utilizan para aumentar el volumen de pómulos, labios y zona peribucal. No obstante, también pueden ser utilizadas para el tratamiento de las articulaciones y cartílagos.

¿Qué beneficios tiene el ácido hialurónico?

El ácido hialurónico tiene muchos beneficios para el cuerpo humano. A través de esta sustancia, que se puede usar en cremas, sérums, cápsulas o inyectables, se puede mejorar la piel, los ojos, las encías, los labios, la salud capilar, los huesos y las articulaciones. Además, su capacidad para absorber y mantener el agua hace que sea la sustancia principal en la cosmética empleada para rehidratar la piel.

Piel y labios más voluminosos y firmes

Con respecto a la piel, el ácido hialurónico y el colágeno ayudan a disminuir las arrugas, ya que se encargan de conservar el líquido suficiente para que la persona pueda tener una piel más firme. Además, funciona como una barrera que protege a la epidermis de los rayos del sol y del viento.

Usos estéticos y médicos

Por otra parte, hoy día, muchas personas deciden aumentarse los labios con ácido hialurónico, ya que esta sustancia permite conservarlos firmes, húmedos y con el volumen deseado. Además, se caracteriza por darle una apariencia sensual a los labios y mejorar esa parte del rostro temporalmente.

Ojos y cabellos más hidratados 

El ácido hialurónico mantiene la humedad del ojo y facilita el intercambio de nutrientes. Esto se debe a que por medio del humor vítreo funciona como un lubricante. Por este motivo, se utiliza en operaciones de cataratas o en el tratamiento de ojos secos.

Por otro lado, el ácido hialurónico incide de manera directa en la salud capilar, ya que ayuda a sanar las puntas del cabello y a que este luzca fuerte, sano y con brillo. Por este motivo, está presente en muchos productos especializados en hidratación y reparación de cabellos dañados.

Encías, huesos y articulaciones más resistentes

El ácido hialurónico favorece la firmeza de los ligamentos y se convierte en una sustancia ideal para aguantar la estructura de la boca. Además, ayuda a mantener la hidratación del tejido conectivo para que la dentadura se sujete adecuadamente.

Con respecto a los huesos, el ácido hialurónico es fundamental para que estos no se desgasten con los movimientos, ya que la sustancia recubre partes tan importantes como las rodillas y los codos. Por este motivo, es una sustancia ideal para que las personas que son deportistas tengan una mayor resistencia en los huesos.

Por otro lado, es la mejor sustancia para movilizar y evitar que las articulaciones friccionen y ocasionen dolores o lesiones. Por eso, es una sustancia cada día más utilizada en el tratamiento de enfermedades como la artrosis.

Usos estéticos y médicos

Para aplicar el ácido hialurónico en el ámbito estético y médico, es necesario usar cremas, sérums, inyectables, cápsulas o polvos. Por ejemplo, en la estética, el ácido hialurónico se utiliza para rellenar la comisura de los labios y el contorno de ojos, aumentar el volumen facial y labial, y disminuir las arrugas.

Por otro lado, el ácido hialurónico es empleado en usos médicos para tratar patologías articulares degenerativas. De esta forma, produce un efecto analgésico que disminuye los síntomas de la artrosis y ayuda a regenerar la zona del cartílago desgastada por la enfermedad.

También, es utilizado en problemas odontológicos para reparar las encías y la mucosa bucal. Asimismo, es una sustancia utilizada para la recuperación de lesiones en articulaciones y para tratar la parálisis facial y la atrofia vaginal.