El auge de la farmacia asistencial

La farmacia asistencial es una especialidad farmacéutica que intenta mejorar la calidad de vida del paciente por medio de prácticas como selección, preparación, dispensación y entrega de información de manera oportuna, utilizando la cercanía y la empatía como elementos clave en la relación entre pacientes y farmacéuticos.

El concepto de farmacia asistencial y su implementación en los diferentes establecimientos del sector ha sido fundamental en la lucha contra la pandemia vírica, siendo la atención farmacéutica de calidad y entregada de forma cercana, dos asuntos de vital importancia para que la sociedad española haya podido hacer frente al COVID-19 de la forma en que lo hizo.

Durante la última década los servicios farmacéuticos se han transformado, haciendo que el farmacéutico pase de ser un simple dispensador de medicamentos y termine convirtiéndose en la segunda figura a la cual los pacientes pueden acudir en busca de información relacionada con el consumo adecuado de un medicamento.

La farmacia asistencial se encuentra en auge

Se trata de un fenómeno que no solo podemos observar dentro del territorio español, sino que ha cobrado relevancia en todo el mundo, especialmente en medio de la coyuntura actual. La farmacia asistencial se ha consolidado en Europa, ofreciendo una gran cantidad de asesoramiento adicional a los pacientes, desplazando el concepto de farmacia dispensario.

Farmacéutico

Durante el apogeo de la pandemia vírica, España ya estaba preparada y había hecho una transición calmada hacia el formato de farmacia asistencial. Este hecho permitió que a la hora de atravesar por los duros momentos de confinamiento, miles de farmacias ya contaran con un inventario digitalizado y medios de atención virtual para la prestación de servicios farmacéuticos.

Para Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de COF, se trata de un esfuerzo enorme y, en un comunicado reciente, agradece a “los más de 74.000 farmacéuticos que están actuando en la investigación, laboratorios, hospitales, atención primaria, salud pública, farmacia militar y, por supuesto, en la farmacia comunitaria”.

Priorizando el interés sanitario

Sabemos que las farmacias son un modelo de negocio y por tanto, sus propietarios han de obtener ganancias. Pero gracias al enfoque otorgado por la farmacia asistencial se consigue priorizar el interés sanitario, colocándolo por encima de las metas económicas; este balance permite que los pacientes puedan acceder a un servicio humanizado y cuyo centro es la protección de la salud.

Tras meses de confinamiento, se estima que aproximadamente unos 30 millones de españoles acudió a una red farmacéutica. Adicionalmente, 2,2 millones de personas recibieron atención farmacéutica personalizada por teléfono y unos 850.000 recibieron asistencia en sus domicilios. El formato de farmacia asistencial es un servicio que hizo parte de la primera línea de acción contra la COVID-19.

El sector farmacéutico viene trabajando en un proceso de transformación que le permita adaptarse al uso de nuevas tecnologías, atendiendo las necesidades de los consumidores con un enfoque humano e incrementando su presencia en sectores rurales en un intento de cambiar por completo la relación de los pacientes con los establecimientos que expenden medicamentos.