Sedentarismo y mala alimentación

La mala alimentación junto a la falta de actividad física contribuyen al desarrollo de padecimientos  como la obesidad, cardiopatías, diabetes e incluso desarrollo de algunas formas de cáncer. Sin embargo, tanto el sedentarismo como los malos hábitos nutricionales son estilos de vida perfectamente modificables al realizar cambios en la conducta.

Estos cambios deben ser acompañados por la asesoría personalizada de un profesional, como un nutricionista donostia, que se encargue de evaluar tanto la condición inicial de salud como los objetivos a corto, medio y largo plazo que la persona persigue. Con la ayuda de un profesional en nutrición, será mucho más sencillo atravesar el proceso de transformación que modifique estas prácticas nocivas.

¿Cuál es la influencia del sedentarismo y la mala alimentación sobre nuestra salud?

Los hábitos y comportamientos cotidianos son los principales responsables del estado de salud que goza una persona. Es bastante usual que las personas que llevan un régimen alimenticio equilibrado, limitado en azúcares y grasas saturadas y que, además, realizan alguna actividad física moderada, suelen desarrollar mayor resistencia a las enfermedades más comunes.

Por el contrario, las personas con estilos de vida poco saludables, que suelen consumir grandes cantidades de comida procesada en exceso y dejan a un lado los alimentos frescos o se exceden en el consumo de bebidas artificiales junto a una rutina sedentaria, son más propensas a notar un deterioro rápido de la salud y la presencia de enfermedades crónicas.

Lo que ocurre es que el organismo recibe todos los nutrientes necesarios para el funcionamiento óptimo de los alimentos que se consumen, razón por la cual la calidad de los mismos es fundamental. Por otro lado, el ejercicio físico permite que el suministro de oxígeno hacia los tejidos sea más eficiente, mejorando los sistemas cardiovascular y pulmonar.

Riesgos del sedentarismo en combinación con una mala alimentación

En primer lugar, combinar un estilo de vida sedentario con hábitos alimenticios incorrectos es desencadenante de sobrepeso y obesidad, además de acumulación de grasa en partes del cuerpo como el abdomen. Esto, con el paso del tiempo, terminará por desencadenar la aparición de enfermedades hepáticas y cardiovasculares.

Con el paso del tiempo la mayor parte de las personas sedentarias y con regímenes alimenticios inadecuados terminarán experimentando alguna de las enfermedades que se nombran a continuación.

  • Presión arterial elevada
  • Obesidad
  • Diabetes Tipo II
  • Niveles altos de colesterol
  • Enfermedades del corazón
  • Accidente Cerebro vascular (ACV)
  • Diversos tipos de cáncer
  • Fibromialgias (dolores crónicos en músculos y articulaciones)
  • Hígado graso y otras enfermedades hepáticas

También es importante aclarar que los efectos negativos del sedentarismo y la mala alimentación son aún más acelerados en quienes además incluyen en su estilo de vida el consumo desmedido de alcohol y tabaco. En cualquier caso, realizar la transición a un conjunto de hábitos más saludables es un proceso que no debe ser complicado o tortuoso.

Un nutricionista profesional tiene la capacidad de trazar un plan de acción y apoyarte en el cumplimiento de un programa que permita cambiar por completo de estilo de vida, facilitando la adopción de hábitos saludables.