¿Qué es el melanoma?

Según la Sociedad Española Oncológica Médica (SEOM), la tasa de incidencia anual del melanoma en España se encuentra en aumento, tanto en hombres como mujeres. Ha pasado de 10,5 a 16,3 casos en mujeres y de 10,8 a 14,6 en hombres por cada 100.000 habitantes y se estima que pueden llegar a presentarse 7.474 nuevos casos durante este 2022.

Considerando lo anterior, resulta fundamental aprender más sobre este tipo de cáncer de piel, cómo se desarrolla y cuáles son los signos y síntomas que podrían alertarnos que se puede estar produciendo este cáncer en nuestra piel. Así se podría incrementar las probabilidades de una detección temprana y mayor posibilidad de supervivencia.

¿Qué es?

El melanoma es un tipo de cáncer de piel que se relaciona con un crecimiento anormal y descontrolado de los melanocitos, las células responsables de dar a la piel su color bronceado. Cuando se produce este crecimiento descontrolado, las células de casi cualquier parte del cuerpo están expuestas a convertirse en cáncer, haciendo que este se extienda a otras áreas.

La frecuencia del melanoma respecto a otros tipos de cáncer es bastante menor. No obstante, se trata de un tipo de cáncer de la piel bastante peligroso debido a su potencial para propagarse por otras partes del cuerpo cuando este no ha sido descubierto, diagnosticado y tratado a tiempo.

No se tiene una causa exacta por la cual se desarrollan melanomas. Sin embargo, se sabe que un factor de influencia para el desarrollo de cáncer es la constante exposición a la radiación UV, tanto del sol como de camas solares. A pesar de su peligrosidad, es un tipo de cáncer que se puede tratar con una tasa de éxito del 98% si se detecta a tiempo.

¿Cuáles son los signos y síntomas del cáncer de piel tipo melanoma?

Imperfecciones, llagas, protuberancias, lunares, manchas oscuras o cambios inusuales en la textura de un área de la piel, se incluyen entre las señales de alerta a considerar, pues pueden ser un signo de cáncer de piel tipo melanoma así como otros tipos de cáncer.

Notar la presencia de un lunar nuevo y que crece de forma anormal o presenta variaciones en su forma, textura o color, suele ser la forma más habitual de descubrir un melanoma. Un médico debería revisar todos los nuevos lunares que salgan en nuestra piel en la adultez como una precaución rutinaria.

La mayoría de los lunares que aparecen en la piel durante algún momento de nuestras vidas resultan inofensivos. No obstante, existe una regla que permite identificar las señales clásicas de un melanoma, se trata de la regla ABCDE:

  1. Asimetría. La mitad del lunar crece sin respetar la asimetría con la otra mitad.
  2. Borde. Bordes dentados, irregulares y poco definidos.
  3. Color. Color no uniforme, presencia de diferentes tonalidades.
  4. Diámetro. Mide más de 6 mm de ancho, aunque algunos melanomas pueden medir mucho menos.
  5. Evolución. Ha cambiado de tamaño, color o textura durante los últimos meses.

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