Reclamaciones más comunes en el sector de la construcción y cómo prevenirlas

¿Has tenido que gestionar una reclamación en obra recientemente? Si trabajas en el sector de la construcción, sabes que las reclamaciones forman parte del día a día.

Ya sea por retrasos, sobrecostes o problemas estructurales, lo cierto es que muchas veces podrías evitarlas con una planificación más precisa o una comunicación más clara.

Hoy te traigo aquí las reclamaciones más comunes en la construcción y qué puedes hacer para anticiparte.

1.- Reclamaciones por defectos constructivos

Los defectos constructivos son, sin duda, uno de los principales motivos de conflicto.

Aparecen cuando la ejecución no se ajusta al proyecto, a la normativa o a las buenas prácticas del sector y puede tratarse de grietas, humedades, desprendimientos o fallos en instalaciones, entre muchos otros.

Estos casos generan reclamaciones por defectos constructivos que suelen ser complejas y costosas.

Como técnico o promotor, tu mejor defensa es documentar todo. Desde la recepción de materiales hasta las pruebas finales de funcionamiento.

Y si un cliente decide reclamar defectos constructivos, asegúrate de contar con informes técnicos firmados que acrediten que se actuó según lo previsto.

Los riesgos inherentes a la ejecución de proyectos como ejecuciones defectuosas no se eliminan del todo, pero sí se pueden minimizar si prestas atención a la formación de los operarios, al control de calidad y a una dirección facultativa rigurosa.

2.- Reclamaciones por retrasos en obra

Otra fuente habitual de conflictos son las reclamaciones de retrasos en obra.

A veces los plazos no se cumplen por factores ajenos (climatología, cambios del cliente, problemas administrativos…), pero si no lo documentas correctamente, puedes acabar asumiendo responsabilidades que no te corresponden.

Para evitar este tipo de situaciones, es fundamental que cada modificación del cronograma quede recogida en un acta o en un correo electrónico.

Además, siempre es útil incorporar en el contrato penalizaciones o bonificaciones claras por plazos.

3.- Reclamaciones por sobrecostes de obra

Las reclamaciones por sobrecostes de obra pueden originarse por mediciones inexactas, modificaciones durante la ejecución o imprevistos mal gestionados.

Lo importante aquí es que haya transparencia desde el principio. Si hay partidas que pueden variar, acláralo en la oferta inicial.

La clave está en hacer una medición detallada antes de iniciar y realizar controles periódicos durante la ejecución.

Si surge un cambio, documenta el motivo, la valoración económica y la aprobación del cliente.

4.- Reclamación por daños en la construcción: qué hacer si ocurre

Cuando hay un siniestro, como desprendimientos, filtraciones o movimientos estructurales, es habitual recibir una reclamación por daños en la construcción.

Estos casos generan especial tensión porque pueden afectar a personas o bienes, y suelen implicar seguros, peritajes y responsabilidades cruzadas.

Lo mejor que puedes hacer es actuar con rapidez. Informa a tu compañía de seguros, documenta la situación con fotos e informes técnicos, y colabora con transparencia en la investigación.

Si se detecta un error en la ejecución, asume responsabilidades cuanto antes para evitar que escale a una reclamación judicial.

Y si tienes dudas sobre la causa del daño, solicita un informe pericial independiente.

En estos casos, un informe técnico bien argumentado puede marcar la diferencia entre una reclamación justificada y una resolución a tu favor.

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