La mejor formación es la única garantía del mejor cuidado de enfermos graves

Se están viviendo tiempos convulsos a nivel global. La pandemia del coronavirus está poniendo en jaque la economía y la sociedad en diferentes partes de todo el planeta, con miles de enfermos y miles de fallecidos a cada día que pasa. Una situación que está demostrando más que nunca la necesidad de estar unidos, como también la importancia de contar con el mejor personal sanitario posible, y el mejor equipado.

Esto último es algo que no depende del personal en sí, pero lo primero es algo que sí depende de este. Las personas que realmente pueden ofrecer los mejores cuidados para personas graves, para aquellos pacientes que sufren graves alteraciones de sus funciones vitales, son solo aquellas que hayan pasado por la mejor formación y preparación posible. Las que han estudiado y han contado con la enseñanza de figuras relevantes en materia de salud.

¿Tan importante es la buena formación para los enfermeros profesionales?

La enfermería es una de las labores más importantes que se realizan en todo el mundo. Millones de profesionales lo dan todo en los hospitales para mejorar la calidad de vida de las personas enfermas e, incluso, garantizar que puedan volver a hacer vida normal tras pasar por una dura enfermedad. Su papel es crucial en la sociedad, y está quedando más claro que nunca en esta crisis del COVID-19.

Cierto es que los enfermeros profesionales cuentan con una preparación excelsa en muchas áreas de la salud. Sin embargo, cuando miramos a tratar pacientes críticos, es importantísimo contar con una formación impecable. Hablamos de casos en los que cualquier error puede provocar una muerte, o incluso de situaciones en las que el dolor puede hacerse insoportable para el paciente.

Entidades como la Universidad de Barcelona ofrecen precisamente lo que mencionamos. Esta institución cuenta con una gran especialización en el ámbito de los cuidados de enfermería al enfermo crítico, encargándose de desarrollar y pulir las competencias esenciales para garantizar una actividad impoluta en lo que respecta a los servicios de Urgencias y de Cuidados Intensivos. Llevan años ofreciendo la mejor preparación en este ámbito, sobre todo porque siempre llevan por bandera las máximas de eficacia y eficiencia.

¿Por qué?

El primer motivo de la relevancia de una buena formación en materia sanitaria es obvio. Los profesionales de la enfermería son personas cuyo trabajo desemboca en la salud y bienestar de otras personas. Es necesario contar con la mejor preparación para garantizar que el paciente no tenga problemas que vayan a mayores, para saber actuar con rapidez cuando sea necesario y, por supuesto, para ofrecer siempre el mejor trato posible a la persona.

Cuidados de enfermería

No hay que olvidar que los enfermos, sobre todo aquellos que están en estado crítico, están pasando una situación realmente dura. No solo es necesario que tengan el mejor tratamiento, también es muy importante que los profesionales que los rodean sean plenamente conscientes de las condiciones que tienen y sean capaces de ofrecer un trato cercano y humano. Esto último, ciertamente, es algo que tiene mucho que ver con la empatía y es algo implícito en las personas, pero hay formaciones que también hacen especial hincapié en ello.

Cuando son vidas lo que está en juego, nunca hay preparación suficiente. Enfermeras y enfermeros expertos están día a día ya no solo tratando, sino también aprendiendo, para mejorar el servicio que ofrecen. Hay que tener una mentalidad de superación constante, una que se perfila cuando son los mejores quienes te preparan con la disciplina adecuada.

Preparación y fortalecimiento

Prepararse para trabajar con personas en circunstancias complicadas y delicadas es algo que requiere mucho tiempo. Hemos hablado de lo importante que es conocer los métodos, también de lo importante que es estar siempre al tanto de los nuevos tratamientos o incluso de lo fundamental que es ofrecer ese lado más humano. Pero hay otro elemento de vital importancia, que no es más que la capacidad para soportar semejante carga.

Es algo que sucede más de lo que parece, y para lo que nunca se termina de estar preparado. Tratar siempre con pacientes en cuidados intensivos o en un estado de salud  grave es algo que puede minar considerablemente la moral de los profesionales de la enfermería. Algo especialmente duro, sobre todo porque nunca pueden venirse abajo delante de esas personas que tanto dependen de ellos.

Huelga decir que ese es otro de los aspectos en los que se hace hincapié cuando se está pasando por esa preparación necesaria para ser enfermero, y que los mejores cursos y los mejores docentes saben perfectamente qué consejos dar para dar esa capacidad para afrontar estas situaciones. Sin embargo, al final es algo que recae también sobre la voluntad de cada uno, y sobre su entereza. Ser enfermero no es fácil, ser enfermero de personas críticas lo es todavía menos.