Cuidado de la piel: importancia y cómo la mesoterapia puede ayudarte

Repleta de terminaciones nerviosas y de receptores táctiles, la piel es el órgano más extenso del cuerpo y el único que siempre está en contacto directo con el exterior. Su cuidado es, a su vez, el cuidado del cuerpo.

La piel es uno de los órganos más importantes del cuerpo humano. Su apariencia, lejos de una interpretación meramente estética, indica la salud del cuerpo, la evolución de alguna enfermedad y hasta puede avisar de la presencia de infecciones. También, desde luego, transmite emociones, percibe y es la encargada de regular la temperatura corporal.

Importancia del cuidado de la piel

Un cuidado correcto de la piel es la combinación de hábitos saludables -exposición a la luz solar, pero sin excesos y una correcta hidratación- y de cuidados específicos como la higiene con productos adecuados que sean hidratantes en la medida de lo posible, ya que la piel tiene la habilidad natural de regenerarse y lubricarse, y la resequedad es su principal enemiga.

Una piel no cuidada debidamente no sólo deja de cumplir sus funciones de eliminar tejidos muertos o toxinas a través de los poros, sino que su estado puede interpretarse como un riesgo mayor en otro órgano del cuerpo, expresándose mediante acné, hongos, lunares o alopecia, por ejemplo.

¿Qué es la mesoterapia y cómo ayuda al cuidado de la piel?

La mesoterapia es, sencillamente, un tratamiento estético donde pequeñas dosis de medicamentos con principios activos distintos según cada necesidad, son inyectados en la capa superficial de la piel. La técnica, aunque utilizada para tratar otras afecciones en el cuerpo y sobre todo en el rostro -donde el estado de la piel es vital desde el punto de vista estético-, es una de las más eficientes al momento de tratar enfermedades de la piel, ya que es la que utiliza un método de inyección directa en esta capa de la dermis.

Mesoterapia

Es un método indoloro, funciona para cualquier tipo de piel, edad y se realiza en varias sesiones o dosis, lo que reduce al mínimo los riesgos.

Este tratamiento, novedoso y efectivo a partes iguales, está considerado como uno de los más eficientes en la consecución de resultados -sobre todo desde el punto de vista estético-, pero siempre y cuando sean realizados en clínicas especializadas, con experiencia y con una trayectoria comprobable.

Mesoterapia corporal

Al cubrir la totalidad del cuerpo, la piel es un órgano ideal para atender afecciones estéticas focalizadas, como por ejemplo, la grasa corporal en zonas difíciles como el abdomen. Esta técnica, utilizada en cualquier parte del cuerpo según sean las necesidades, es lo que se conoce como mesoterapia corporal.

La mesoterapia corporal se utiliza principalmente para disolver la grasa y facilitar la evacuación de la misma, utilizando para ello principios activos naturales que pueden adaptarse a cualquier persona, como la cafeína o L-carnitina; pero al ser focalizadas, los resultados son prácticamente instantáneos.

También se utiliza, con mucho éxito, en la reafirmación de la piel o la regeneración de la misma, como un tratamiento eficaz para personas que hayan sufrido quemaduras o que hayan tenido operaciones. Del mismo modo, se utiliza para la temible celulitis y para problemas circulatorios asociados a la retención de líquidos o edematización.

Mesoterapia facial

Y aunque la mesoterapia corporal produce resultados maravillosos en un corto periodo de tiempo, la mesoterapia facial es el tratamiento que cuenta con una mayor demanda en las clínicas especializadas, tanto por la facilidad y seguridad de su utilización, como por la versatilidad y los resultados que puede producir.

En tal sentido, la mesoterapia facial es la técnica aplicada a la piel del rostro o cutis, donde tiene principalmente una finalidad estética. Ahí pueden diferenciarse los tratamientos de acuerdo a lo que intenten conseguir: pigmentación, tratamientos antiedad, hidratación o mesoterapia reductora.

¿Para qué se utiliza la mesoterapia facial?

En principio, para corregir defectos o insuficiencias en todo lo relacionado con la eliminación de toxinas, regeneración e hidratación, lo que desde el punto de vista estético se resume en una piel más hidratada, fresca y nutrida.

También, desde luego, para eliminar los daños ocasionados por los cambios estacionales, por enfermedades como el acné, las quemaduras del sol o las manchas, así como también para eliminar la grasa facial focalizada o el envejecimiento celular.

Las aplicaciones y ventajas de la mesoterapia para el cuidado de la piel son diversas. Acudir a profesionales con experiencia y con espacios diseñados para tal fin es una de las mejores decisiones que puedes tomar. Tu piel, ese órgano imprescindible en el funcionamiento del cuerpo, te lo agradecerá.