La importancia de comparar productos antes de comprarlos

La tarea de llevar a cabo una oportuna comparación de productos cuando va a realizarse una compra determinada, no es cualquier cosa. A menudo, las diferencias entre éstos, aún perteneciendo a la misma categoría, suelen ser variadísimas y cruciales, a la hora de tomar una decisión. Son numerosas las variables que interceden, ya sea el precio o los detalles técnicos, pero lo que está claro es que el consumidor necesita de recursos así para obtener el artículo que mejor satisfaga sus necesidades.

Existen estudios a nivel europeo, orientados hacia el examen de cuestiones de este tipo, en los que la conclusión no admite lugar a dudas: casi el setenta por ciento de las personas sometidas a sondeo considera que lo verdaderamente vital en el momento de comprar es el precio. A partir de ahí, las variables tenidas en cuenta son otras, y éstas pasan por los descuentos, el renombre de las marcas o la calidad de lo que se adquiere, como así se muestra en webs como http://enmicasalomejor.com/.

Una cuestión cultural

En función del entorno en el que nos encontremos, así son las conductas y modos de actuar que predominan y se hacen fuerte a nivel social e identitario. Esto, como no podía ser de otra forma, también puede trasladarse al escenario cotidiano de las compras, generando un comportamiento determinado frente al hecho de elegir el producto conveniente. Se trata de un aspecto que, aunque en un primer momento se mantenga firme, acaba variando con el paso de los años, puesto que los comportamientos cambian. A día de hoy, con la consagración de Internet y las nuevas tecnologías, resulta muy fácil recurrir de manera directa a las diferentes comparativas que se crean sobre productos concretos. Este modo de adquisición está repleto de ventajas, puesto que somete al producto en sí, a un análisis concienzudo del que el consumidor puede extraer las conclusiones que precise en ese momento.

La importancia de comparar productos antes de comprarlos

En este contexto, podemos encontrar en la red, multitud de páginas web especializadas en este asunto, que se toman la molestia de desglosar con exhaustividad todas y cada una de las características que conforman un producto. Así, se organiza toda una documentación pormenorizada que ayuda al consumidor a trazar una idea certera de lo que pretende comprar. Lo que en un primer momento tan sólo proyectaba el carisma propuesto por las campañas de marketing, ahora se somete a examen en favor del usuario, que tiene la opción de elegir desde el fundamento.

Tendencias significativas

En concreto, en uno de los estudios mencionados al comienzo, se contabilizaron aproximadamente unos tres mil consumidores que formaron parte del mismo. Todos ellos usan habitualmente Internet para llevar a cabo sus compras, y su procedencia hay que buscar en más de cincuenta países diferentes. En torno al treinta por ciento de la muestra se declara comprador víctima del impulso, una característica que le motiva con energía a comprar cualquier cosa, sólo por ser el hecho de ser el primero en hacerlo. Los análisis comparativos de productos han conseguido reducir estos números gracias a la exposición detallada que promueven. Sin duda, un valor añadido cuando se trata de realzar la importancia de las comparativas.

Por su parte, casi el cuarenta por ciento de los implicados en el estudio, afirma emplear la utilidad de Internet para llevar a cabo comparativas de todo tipo sobre los productos deseados, cuando llega el turno de la compra. Como datos curiosos al respecto, resalta el hecho de que la tecnología es la categoría de productos sobre la que más se consulta en Internet, mientras que las características de aquellos artículos relacionados con el cuidado personal son más analizados en los locales físicos. De aquí deducimos que tanto en el plano virtual como en el terrenal, la necesidad de contar con una comparativa se vuelve indispensable.

Factores y comportamientos señalados

En cuanto a los factores que los consumidores suelen valorar con más empeño frente a otros de menor calado, se encuentran en primer lugar el precio y las promociones, seguidos inmediatamente por la marca y la calidad. No en vano, el precio suele ser el elemento sobre el que antes se fija la atención, y en torno al cual se distribuye el resto de variables a tener en cuenta. Es decir, una comparativa de primer nivel debe contar con los atributos necesarios para dejar claro que existen otras cosas más allá del aspecto económico, que inciden positivamente sobre el producto.

Esta tendencia orientada hacia la consulta antes que hacia la precipitación, está generando nuevos modelos de comportamiento cuando llega el momento de realizar una compra. Las cifras comienzan a girar y a ponerse del lado del consumidor, interesado en conocer detalles e información de relevancia antes de tomar una decisión.

De hecho, algo que se repite con mucha frecuencia, es una práctica muy útil a la hora de elegir bien: hacer una comparativa de cinco productos cuando toca el turno de la adquisición. Se trata de un patrón que se repite mucho en estos casos, y es que con un número así, el cliente cuenta con un amplio catálogo de referencias para no equivocarse a la primera de cambio.

Ante este panorama, no es de extrañar que surjan sitios web encaminados a lanzar comparativas basadas en la fórmula de los cinco productos, ya que se tiene muy en cuenta que el comportamiento del usuario en Internet pasa por estas cifras. A partir de ahí, el procedimiento ha de volverse atractivo con el fin de que los consumidores se tomen la molestia de comparar y obtengan productos acertados.

En definitiva, tenemos claro que realizar una compra, es un acontecimiento al que se le debe prestar atención, ya que el mercado está lleno de posibilidades similares que acaban siendo muy distintas, una vez que se prueban. Ante esto, lo recomendable es tener claras, cuáles son las necesidades a cubrir y profundizar en comparativas hasta alcanzar aquello que realmente cumpla con nuestra idea de satisfacción real, tan sólo basta con un poco de paciencia y capacidad de análisis.