Comprar oro, una tendencia que no pasa de moda

Durante siglos, la fiebre del oro ha sido la fuerza que ha impulsado a muchos exploradores, conquistadores o aventureros a encontrar la mítica ciudad del Dorado. Sea cierta o no esta leyenda, lo cierto es que, aun en la actualidad, el oro sigue siendo un metal precioso de gran valor.

De hecho, una nueva fiebre del oro se ha propagado en el panorama mundial. No tiene que ver con excavaciones ni expediciones de ningún tipo. Tiene que ver con una nueva modalidad de inversión de capital. Una que genera muchos dividendos y que está avalado por muchos organismos internacionales.

La fiebre del oro moderno

Aunque suene descabellado, en pleno siglo XXI hay quienes siguen invirtiendo recursos económicos para encontrar la mitológica ciudad del Dorado. Indistintamente de las razones, este impresionante esfuerzo solo demuestra una cosa: la febril carrera por conseguir oro no es exclusivo del pasado. Claro está, conseguir oro en el terreno es mucho más fácil que otras épocas.

La fiebre del oro moderno

Los adelantos tecnológicos han permitido desarrollar detectores electrónicos que emiten un sonido ante la más mínima presencia de oro en el suelo. Además de esto, han surgido nuevos lugares que prometen hacer ricos en poco tiempo a quienes se dedican a esta actividad. Por cierto, algunos lo están logrando de forma sorprendente.

Sin embargo, conseguir oro de esta manera requiere una gran inversión. No sólo de tiempo, sino de grandes recursos para hacerse de la tecnología y herramientas adecuadas para la exploración. Por supuesto, es una opción que no está disponible para la inmensa mayoría de personas que desean invertir en oro. Sin mencionar los riesgos que supone buscar oro en el medioambiente.

A pesar de todo esto, hoy existe una nueva forma de invertir en oro o comprar oro sin riesgos de ningún tipo, sin maquinarias ni excavaciones y, sobre todo, sin realizar el más mínimo esfuerzo físico. ¿De qué se trata? Nada más y nada menos a la posibilidad de obtener de forma física monedas o lingotes de oro a través de un distribuidor oficial como Andorrano Joyería.

Gracias a esta opción, cualquier persona que desee invertir capital con total seguridad y respaldo, puede ahorrar en oro sabiendo que se trata de una inversión tangible, estable y sólida. Para nadie es secreto que el oro sobresale por ser uno de los recursos naturales que más valor tiene en el tiempo y en muchas culturas del mundo. Vale la pena comprobarlo por uno mismo.

Por qué sigue siendo el oro un metal de mucho valor

En el pasado, muchas personas estuvieron dispuestas a arriesgar sus vidas por obtener este valioso metal. Eso dice mucho del valor de este elemento precioso. Incluso muchas personas que hoy buscan oro de forma tradicional corren peligro. Desde luego, estos riesgos no ocurren con la compra de oro en joyerías acreditadas. Aún sigue siendo muy inestimable su valor. Aquí algunas razones:

  • El valor financiero del oro es muy estable. A lo largo de los siglos, fue la forma de intercambio más segura que existía. Siempre ha apuntado al alza a pesar de crisis económicas o conflictos bélicos. Hoy no es la excepción. Con las recientes crisis económicas, algunos países europeos que han visto limitado sus recursos han realizado intercambios con base en los activos en oro. Es la mejor manera de mantener seguro el dinero.
  • El oro está exento del IVA. Algo que no ocurre con algunos metales como la plata. Esto favorece comprar oro y obtener utilidades o márgenes de ganancias más rentables. Cuando alguien necesita intercambiar sus ahorros en oro, la exención de impuestos evita la pérdida de porcentajes en su valor.
  • El oro es estable. Por esta razón su índice de riesgo es bajo, sobre todo, en tiempo de crisis económica. Durante estos periodos, los activos reales se ven afectados, así que invertir en inmuebles o cualquier otro activo, supone un riesgo alto. Esto no ocurre con el oro. Es la mejor alternativa para conservar el valor del dinero.
  • El valor físico del oro es real. A diferencia de las monedas de papel que reflejan un valor con relación a las reservas financieras de determinado país y, en consecuencia, ante cualquier movimiento que afecte la economía se traduce en devolución del dinero y pérdida del capital, el oro nunca pierde su valor físico real. Su precio lo determina solamente su pureza, su peso o el tipo de producto (moneda o lingote). Esto representa una enorme ventaja económica.

Estas son tan solo algunas de las razones para querer comprar oro o invertir en oro. Ciertamente no son los únicos motivos. No obstante, conviene conocer algunas recomendaciones relacionadas con esta inversión de capital. Entre ellas, las más importantes son: las fluctuaciones del mercado, el mejor momento para invertir en lingotes o monedas de oro o cuanto se debe invertir.

En definitiva, al mirar atrás en el tiempo, se puede percibir el inmenso valor del oro. Imperios han labrado su poderío gracias a este mágico metal. Por otra parte, los imperios económicos de la actualidad están respaldados por el valor que tiene este elemento. Ahora cualquier ciudadano puede acceder a él, como forma de inversión. Algo que hasta hace poco era impensable.